viernes, 26 de diciembre de 2014

LA VERDADERA HISTORIA DE PAPA NOEL



En todo Occidente, el popular personaje navideño de Papá Noel o Santa Claus tiene hoy en día unas connotaciones más laicas que religiosas –relacionadas con la costumbre de realizar regalos en la mañana de Navidad–, aunque su origen está vinculado a un santo cristiano del siglo IV de nuestra era: San Nicolás de Bari o de Myra (sus lugares de nacimiento y muerte, respectivamente).

Acabo de leer su verdadera historia y me encantaría compartirla, pues es una bonita historia y además, están en ella todos los detalles de los que se apropió coca cola para presentarnos al abuelito de los regalos de navidad.

Según la tradición, el santo( San Nicolas) se apiadó de una familia de Licia (en la actual Turquía) que vivía desesperada por el futuro de tres de sus miembros. El padre de familia, un anciano hidalgo que había perdido todas sus posesiones, vivía angustiado por no poder pagar la dote de sus tres hijas, lo que las abocaba casi irremediablemente a dedicarse a la prostitución para sobrevivir.

Una noche, mientras las jóvenes y el anciano dormían, San Nicolás arrojó tres esferas de oro a través de una ventana, que cayeron milagrosamente dentro de las medias de cada una de ellas (en otras versiones son tres barras de oro, y caen sobre la cama en la que duermen). Con aquel tesoro, las muchachas podrían vivir felizmente sin tener que convertirse en m eretrices.

Al parecer, fue este relato piadoso –y en especial el detalle del oro regalado por el santo y las medias–, el que daría lugar siglos después a la costumbre de dejar regalos dentro de calcetines o zapatos. Otra de las versiones de la historia relata que San Nicolás arrojó las esferas de oro a través de la chimenea de la casa, cayendo así en el interior de las medias de las jóvenes: otro vínculo claro con la tradición actual de Papá Noel descendiendo por la chimenea y dejando regalos en los calcetines colgados.

El relato sobre la vida del santo y sus milagros se popularizó especialmente a partir del siglo X, y fue en ese momento cuando comenzó a ser motivo principal de multitud de obras de arte.

De modo que, por insólito que parezca, buena parte de las tradiciones de estos días tienen su origen en los relatos piadosos sobre un santo italiano que con sus milagros salvo de la prostitución a unas jóvenes doncellas y resucitó a tres muchachos que habían sido descuartizados. Una imagen que muy poco tiene que ver con la estampa actual que todos tenemos del afable y risueño Papá Noel o Santa Claus.