viernes, 15 de febrero de 2013

LA LLEGADA DE LA PRIMAVERA.


El almendro es un árbol perenne de la familia de las rosáceas de hasta 10 metros de altura. Tallos erectos de corteza oscura y agrietada. Hojas puntiagudas, óvalo lanceoladas, de contorno dentado. Flores agrupadas normalmente en parejas, de color blanco rosadas, rosado, o más raramente blanco. Frutos en drupa con el mesocarpo inicialmente blando pero que se va endureciendo a medida que madura. Semilla comestible. El origen del cultivo de la almendra se localiza en Asia, en una zona bastante amplia de Oriente Próximo, desde el mar Egeo hasta la meseta de Pamir, comprendiendo Mesopotamia, Irán, Tukestán y Kurdistán. De la zona del actual Cercano Oriente, en la que se inició su cultivo, siguió el mismo camino que otros muchos alimentos; llegó a Grecia y a Roma, y los romanos las difundieron ampliamente por el resto de Europa, desde donde llegaron hasta América. Actualmente los principales productores de almendras son Estados Unidos y España, seguidos de Portugal e Italia.


La almendra tiene su origen en las zonas templadas y desérticas del oeste de Asia, desde donde fue extendiéndose gradualmente hacia las regiones cálidas y secas de la cuenca mediterránea. Es conocida como la reina de las rosas, en la Edad Media los sirvientes la incluían en los banquetes de los reyes para favorecer su digestión y, así, su indulgencia.
El almendro es una especie frutal típicamente mediterránea. Se clasifica botánicamente dentro de la familia de las rosáceas, género Prunus y subgénero Amygdalus. El almendro es un árbol muy robusto y de larga vida, que en la cuenca mediterránea puede vivir entre 60 y 80 años, incluso hasta un siglo. Es, junto al olivo, uno de los principales árboles cultivados con fin industrial en el litoral mediterráneo. Ambos presentan análogas exigencias climáticas, temperaturas medias entre 15 y 18ºC, inviernos suaves y veranos calurosos y unas lluvias que no suelen superar los 600 mm. Es una especie relativamente poco exigente respecto a la calidad de los terrenos en que se asienta. La época más indicada para la plantación del almendro es la de reposo o vegetación, que tiene lugar entre los meses de octubre y enero, siendo el mes de noviembre el más apropiado.

El almendro es uno de los primeros árboles en florecer. Su floración, que constituye todo un espectáculo anuncia normalmente el final del invierno y el comienzo de la primavera. En las zonas templadas de España la floración tiene lugar desde diciembre hasta el mes de febrero, algunas variedades en marzo. La duración de las flores suele ser de quince días. El peor enemigo del almendro y de sus flores son las heladas tardías, que se producen desde finales de enero.


1 comentario:

atra dijo...

Bueno, aquí, en A Coruña - noroeste de España - ya estamos en verano así como una amiga que tengo en Uruguay ya está pasando el invierno...