viernes, 30 de noviembre de 2012

Ojos color cafetito




Sus ojos del color del café son mi espejo y mi morada, gracias a ellos mi camino es luminoso, pues aunque es la soledad mi compañera más fiel, esos ojos me acompañan para que ella entienda que no es cierto, no estoy sola. Por la mañana ella calienta el pan del desayuno, la soledad se burla echando azúcar en mi café, pero entonces sus ojos aparecen en el vaso y ella se enfada, pues no gana pese a todos sus esfuerzos. A veces debo pedirle permiso para ir a trabajar, pues se empeña en anularme, pero el dueño de los ojos color café, se interpone, la hace frente, la combate y me acompaña al umbral mismo del comienzo del día. Entonces ella se aleja pues allí no puede luchar. Más tarde aparece y él la vuelve a espantar. Ay querido mío, gracias por alejar de mí a esa maldita sin piedad.